El silencio
David Montegaudo
Vilafranca
Hace años que no conozco el silencio. Sólo a mí, que lo añoro; a mí, que no escucho música, que apago la radio o cualquier otro aparato cuando me quedo solo en casa; sólo a mí me está vedado. Lo mío no es un silencio poblado de ruidos. Lo mío es un crepitar incesante, como el de la electricidad estática, del que sobresalen tan sólo aquellos sonidos venidos del exterior que tienen la suficiente intensidad para apagar
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